MATERIA

I – Polvo (Físico)

Esta tierra no es mi tierra
y tus pies se deslizan por la arena
levantando polvo al caer.

Mirando las plantas,
brota en ti una rojez 
por la fricción.

No aprietes más los puños.
No has hecho nada. Yo tampoco.
Nada más placentero que hacerlo.
Sin fuerzas. Sin mirar.

II – Latido (Anímico)

Hay mañanas en las que quiero todo
en otras anhelo la noche para volver a dormir.
Cada día me voy a la cama pensando
en que fallo a mi madre por no saber ser feliz.

III – Eco (Lógico)

Este te quiero no es un te quiero,
sobra espacio para decírtelo.
¿Me lo dirías otra vez si te lo pidiera?
¿Y si te dijera que no?

Pero me acordé
que las rosas en invierno,
ya sea por capricho
o por supervivencia,
vuelven a pinchar.

IV – Hambre (Biológico)

Solo hay dos cosas peores
que estar enamorado:
morir de hambre 
y morir de sueño.

Aunque se me pase el arroz,
nadie se muere de vivir tanto
ni de vivir tan poco.

V – Cenizas (Cínico)

Supongo que no eres gran cosa,
no he vuelto a fumar,
te uso como fuerza de trabajo,
soy un adicto desde que no estás.

Te escribo fingiendo que ya no existes,
convenciéndome de que fuiste un sueño,
vivir sin preguntarte nada
duele menos que convertirlo en recuerdo.

¿Qué hay más cínico que matarte 
en el verso para revivirte al leerlo?


Comentarios

Entradas populares