VULGAR ENAMORADO

Cama hecha pero sin poder dormir
la escoba rota y el salón sin dueño,
a veces juego los naipes con la soledad
y te escribo esto por si me entra el sueño,
porque veo que el teléfono no suena,
por el balcón vacío y la mesa puesta;
ni yo soy tu Romeo ni tú eres mi Julieta.

Pitillos ajustados como decía Leiva,
camisa y zapatos como mandan los cánones,
salgo de casa sin llaves pero la casa ya está cerrada,
¡mala suerte!

¿No te había dicho que hoy iba a verte?

No hay sorpresa sin emoción,
es tanta la intensidad que voy sólo con esta canción,
un par de condones
y recién hecha la señal de la cruz.

Los billetes siguen en la Caixa
para comprar flores tengo mis palabras
eso es algo que no se gasta,
al contrario de la cena que te haré;
tu plato favorito y yo como chef.

¿No te había dicho que quiero comerte?

No hay llamada sin voz,
tampoco hay lucha sin cama, 
ni paciencia sin nervios,
y así estoy frente a tu telefonillo
llamando a tu casero,
el que te regaña por el ruido
y yo preguntando por ti.

Y aquí estoy,
en mi cama pensando en deshacer la tuya,
en recoger los trozos rotos
poner los ases sobre la mesa;
ganar otra partida y terminar follando,
el teléfono se calla porque escucho tus gemidos.

Llenando tu balcón con vistas a un mar de asfalto
-juntos-
 sobreviviendo como siempre hicimos,
-por separado-.

¿No te había dicho antes que te he encontrado?

Porque ni tú buscas ser Julieta,
ni yo otro vulgar enamorado.


-Álvaro Palacios López-

Comentarios

Entradas populares